Antonio Gimeno

Juventud y talento para la prueba dakariana

Antonio Gimeno: “El Dakar no es un partido de futbol donde son dos tiempos de cuarenta y cinco minutos”.

En 2011 participó acabando en una meritoria 46ª posición general. Ahora vuelve a la prueba con HIMOINSA Team.

Es el más joven del equipo. Su primera moto la tuvo a los ocho años. Trabaja en el departamento de ventas de una firma del motor y vive las veinticuatro horas entre dos ruedas.  Poco a poco, debido a la afición familiar y de sus amigos, fue adentrándose en el mundo de la competición. Comenzó a competir en el año 1995 en Motocross, pronto pasó al enduro y de ahí a los rallyes. En 2011 cumplió uno de sus sueños, que anteriormente su padre no pudo realizar por problemas de presupuesto: participar en el rally raid más duro del mundo. “No deja de ser una competición como tal pero es uno de los eventos más seguidos y más duros del mundo, por el número de días, condiciones con las que te encuentras etc. Se te mezclan factores físicos, personales y humanos. Te va enriqueciendo como persona, es una aventura. No es un partido de futbol donde son dos tiempos de cuarenta y cinco minutos, aquí sales a primera hora de la mañana y puedes tener una etapa desde cuatrocientos hasta ochocientos kilómetros. Puedes encontrarte diferentes terrenos, dificultades, momentos en los que llueve, momentos en los que no, mucho calor, subir de cero a cinco mil metros de altitud en cuestión de metros, que se te averíe la moto, parar, ayudar a un compañero. El Dakar es complicado de prevenir”.

Antonio es el que más compite de forma asidua en las diferentes pruebas del calendario nacional y llegó a este proyecto de la mano de Rosa Romero. “En mi caso estar en un equipo como HIMOINSA Team es excepcional, poder compartir equipo con Rosa Romero y Miguel Puertas es un privilegio. Verme en un proyecto tan bonito me sobre motiva a empujar fuerte para conseguir que lleguemos los tres al final de este rally. Te metes en un mundo donde es difícil explicar que sientes debido a la dinámica de carrera. Cuando estas dentro de una etapa no llegas a ver el paisaje de lo concentrado que estas en la navegación, en los peligros, la moto etc…Consigues hacer de una afición un trabajo, una afición”.